Laura Castro: futbolista, periodista y presidenta de APDF

"Más que ser mujer, ser profesional me ha beneficiado en mi carrera como periodista"

Laura castro es la quinta embajadora en ser presentada, pero no la última en incorporarse, ya que #EllasSonDeAqui cuenta con su apoyo personal e institucional por parte de APDF desde el minuto cero. Solo tenemos palabras de agradecimiento hacia ella, por su incondicional predisposición en ayudarnos tanto en la difusión de la plataforma como por su trabajo continuo en sensibilizar y crear notoriedad en torno al deporte femenino en la sociedad.

No son necesarias muchas introducciones sobre ella, pero de todos modos, aquí os dejamos un breve resumen de su trayectoria profesional y una pequeña entrevista.

Laura Castro nacida hace treinta y un años en Santa Cruz de Tenerife es la presidenta de la Asociación Por El Deporte Femenino (APDF), asociación que promueve la igualdad, defendiendo y garantizando los derechos laborales, económicos, formativos y sociales en el deporte femenino.

Es diplomada en Turismo, licenciada en Periodismo y tiene dos masters: en Ciencias de la Información y en Marketing digital y Ciberperiodismo.

Es directora de comunicación para distintas empresas, pero sobretodo, es deportista. Ex jugadora profesional de futbol como centrocampista, Laura jugo en varios equipos, durante veinte años, del archipiélago canario: CD Rayco, UD Tercuense, CD Charco del Pino y finalmente en la UD Granandilla, donde se retiraría como profesional después de lograr el ascenso a primera división nacional.

¿Cuáles fueron tus inicios en el deporte? ¿Qué te ha aportado, personalmente su práctica?

Comencé en actividades extraescolares en el colegio, en gimnasia rítmica y lo compaginaba con el fútbol sala. Durante la edad escolar también hice kárate, equitación, softball y patinaje. Pero, al final, me decanté por el fútbol. El deporte no solo me ha desarrollado físicamente y aportado todos los beneficios a la salud que de sobra conocemos sino que, además, me ha hecho crecer como persona con todos los valores que implica la actividad física. Lucha, sacrificio, esfuerzo, superación. Todo en lo que me he convertido como adulta ha sido gracias en gran medida al deporte.

¿Cómo supiste que estabas destinada al fútbol?, ¿Elegiste tú al deporte o el deporte te eligió a ti? Cuéntanos un recuerdo que te haya marcado como futbolista.

Creo que me eligió a mí. Con 4 años no habían niñas de mi edad en el barrio donde vivía, así que iba a todas partes con mi hermano mayor y sus amigos. Ellos jugaban al fútbol a todas horas así que de esta manera comencé a amar el fútbol. Jugábamos en la calle, en el patio, en el barranco, descalzos…de cualquier manera. Tengo muchos recuerdos no solo en clubes sino en los diez años que jugué con la selección canaria enfrentándome a muchas de las que hoy en día están en la Liga Iberdrola. En 20 años caben muchas anécdotas bonitas y no tanto.

Una de las cosas que más me ha marcado ha sido el jugar un Mundial con la Selección Universitaria en el que quedamos subcampeonas del Mundo y tuve la oportunidad de enfrentarme a Irán. Un intercambio cultural que recordaré toda mi vida.

¿Crees que el hecho de ser mujer ha beneficiado o perjudicado a tu carrera y por qué?

Creo que mi carrera deportiva acabó en la época en la que el fútbol femenino comenzó a crecer. He vivido muchas cosas y he sido muy feliz en el fútbol pero en otra etapa en la que jugábamos en tierra y con otras circunstancias. No teníamos la visibilidad que hay ahora y casi pagábamos por jugar. Sin embargo, haber sido fiel a mis principios ha hecho que hoy siga vinculada al fútbol fuera del verde. Por lo tanto, creo que más que ser mujer, ser profesional me ha beneficiado en mi carrera como periodista.

       ¿Por qué crees que tiene menos visibilidad el deporte femenino? ¿Crees que tiene que ver con las características físicas de cada género? ¿Crees que es más un tema que tiene que ver con lo atractivo que pueda resultar independientemente del género?

Es una cuestión histórica y cultural. El deporte tradicionalmente ha sido el sector más vetado para la mujer, desde los primeros Juegos Olímpicos su fundador prohibió que las mujeres participaran porque “no era femenino”. El deporte es una actividad física pero también ociosa que creó el hombre para el entretenimiento del hombre. Afortunadamente, con el desarrollo de la sociedad las cosas han ido cambiando, pero todavía existen muchas lagunas legales, techos de cristal, discriminaciones y un largo etcétera de barreras que poco a poco iremos eliminando.

Y esto no lo digo yo por convicción, existen tesis doctorales y numerosos estudios que así lo indican y para algo existe el Consejo Superior de Deportes y el proyecto Mujeres y Deporte.

¿Cómo han sido tus relaciones con tus colegas varones a lo largo de los años?

Mis relaciones con todas las personas que de alguna manera están en mi día a día intento que sean siempre buenas. En el deporte se dan muchas situaciones y hay que estar constantemente apagando fuegos. Eso implica que los que trabajamos en él tengamos que tener algo de inteligencia emocional, porque somos muchas personas heterogéneas que trabajan en ocasiones a máximas pulsaciones. Me gusta trabajar en equipo e intento ayudar a quienes me rodean.

¿Es la maternidad un freno, un impedimento?

Supongo que según la modalidad deportiva, si se dedican a nivel amateur o alto rendimiento. Pero creo que a la vista está con las recientemente denunciadas cláusulas anti-embarazo y otras circunstancias similares que suponen barreras para la conciliación laboral o deportiva y familiar, entre otras cosas.

Muchas deportistas lamentan que su dedicación al deporte no les ha permitido formarse adecuadamente en otras áreas lo que les ha perjudicado una vez abandonan la alta competición. ¿Cuál ha sido tu experiencia en ese sentido? ¿Qué consejo darías en este sentido? ¿Crees que merece la pena? ¿Existe una “fórmula mágica”?

En mi caso he sabido organizarme y pude estudiar dos carreras y dos máster mientras competía. Considero que es una cuestión de saber administrar el tiempo que dedicamos a cada cosa y ser perseverantes. Es cierto que no es lo mismo competir a nivel amateur que por ejemplo ser Olímpica, pero hoy en día existen becas y centros en los que ayudan con programas específicos a deportistas de alto rendimiento.

Solo recomendaría a las deportistas que apostaran por los estudios porque la carrera de una mujer es muy corta, y después hay toda una vida por delante para ejercer la profesión que una elija. Conozco muchos casos de jugadoras que una vez retiradas sufren una especie de shock al no saber qué hacer con su vida tras más de 20 años practicando deporte. Nadie te prepara para lo que viene después, en la sombra y sin apenas apoyos.

Háblanos de la APDF, ¿cómo surgió la creación de esta asociación? y sobretodo, ¿cuál sería el balance de este primer año? ¿Qué queréis o qué esperáis conseguir en un futuro cercano, cuales son vuestras metas a corto plazo?

La APDF surge tras hacer un diagnóstico del estado de la mujer en el deporte. Un grupo de profesionales del sector nos reunimos para actuar y de ahí surge la creación de la misma. En un año hemos desarrollado tres proyectos nacionales y otros tres regionales, además de múltiples acciones puntuales como cursos, conferencias o jornadas, eventos, charlas, encuentros, etc.

Nuestras metas son a corto y medio plazo. La igualdad es una materia transversal y queremos impulsar a otros organismos y personas a trabajar en ello. Estamos muy satisfechos con cómo ha ido creciendo la APDF y la cantidad de deportistas y personas que quieren formar parte de la misma.

¿Qué opinas acerca del proyecto #EllasSonDeAquí?

 

El proyecto Ellas Son de Aquí es necesario e importante para el deporte femenino. Llega en un momento en el que empieza una nueva etapa en el deporte femenino. Un nuevo ciclo en el que, por un lado hay más visibilidad y, por otro, mayores carencias en la base. El papel que juega Livinda y Ellas Son De Aquí como pioneros en este proyecto ha sido y es fundamental para que otras empresas imiten la iniciativa para conseguir el fin común que compartimos desde la APDF: visibilidad e impulso a las deportistas.

Ha habido a lo largo de la historia muchos intentos de crear asociaciones y proyectos de este tipo. Pero por experiencia sé que cuando las cosas no se hacen con convicción acaban fracasando. Este proyecto es una primera piedra para construir un cambio sólido en el deporte femenino y desde la APDF nos sentimos orgullosos de haberlo visto nacer y acompañarles en el camino. Le auguramos un gran futuro al proyecto y a las deportistas que quieran ser parte de él.

"Más que ser mujer, ser profesional me ha beneficiado en mi carrera como periodista"